Los momentos no desaparecen


Pues sí, los momentos no desaparecen como los conejos en el sombrero de un prestidigitador y es que, comprobamos que los iniciados en las estructuras(1) llevan mal el tomar momentos allí donde precisamente existen momentos.

¿Por qué? Pues porque así como el momento de una fuerza respecto al punto de aplicación de dicha fuerza es nulo, el momento respecto a cualquier punto, incluido aquel donde está aplicado, es siempre el mismo, supongamos M.

Quizás se entienda mejor el concepto anterior si se sustituye el momento por un par de fuerzas equivalente (M= F.d, siendo M el momento, F el módulo de la fuerza y d el brazo o distancia entre las fuerzas). Como es sabido, el momento de un par de fuerzas es igual en cualquier punto que escojamos.

(1) Nota: Curso E1 Introducción a las estructuras

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