Mucho ha llovido desde que en 1962 se construyera el que, al parecer, fue el primer muro pantalla de España, el del Banco Pastor en la Coruña. También desde que el libro clásico de Schenebelli sobre muros pantalla fuera publicado en nuestro país (1981). La necesidad de aprovechamiento del suelo urbano ha hecho que aumente considerablemente la dotación de aparcamientos en los sótanos de nuestros edificios. Lo anterior unido a la contaminación del tráfico ha supuesto una gran inversión en grandes nudos de transporte, los famosos intercambiadores, subterráneos. Es en estos campos donde se ha vuelto imprescindible el uso de muros pantalla, un sistema de contención clasificado como flexible que basa su capacidad de contención en el empotramiento que posee en el terreno o en medios auxiliares, generalmente provisionales, como los anclajes o los codales.
Las pantallas se pueden construir continuas mediante un frente de hormigón armado o a base de pilotes, también en menor medida se construyen pantallas de micropilotes y tablestacados metálicos.
Existen varios métodos para el cálculo de pantallas. Los más sencillos consideran que el empuje es el que resulta de una situación de estado límite de resistencia del terreno (métodos de la base libre y de la base fija), los más avanzados se basan en leyes de tensión-deformación para simular la interacción terreno-estructura, relacionando el empuje con la deformación que sufre la pantalla mediante algún modelo, por lo general el de viga flotante sobre apoyos elásticos -Winkler- o elastoplásticos. Estos últimos métodos no son viables para un cálculo manual y necesitan ser implementados en software especializado.
Aula de Estructuras dedica su curso C9 a los muros pantalla de contención: C9 – Cálculo y Comprobación de Muros Pantalla de Contención de Tierras

